sábado, 23 de agosto de 2008

El Conocimiento Filosófico

El conocimiento filosófico, a diferencia del científico, pretende explicar el porqué de los fenómenos, más que el cómo, que es el fuerte del conocimiento científico. En otras palabras, el conocimiento científico es más descriptivo, pues describe cómo se producen las cosas, sus causas y sus efectos, pero el conocimiento filosófico nos ofrece –en el mejor de los casos- una explicación global de un conjunto de fenómenos u objetos.

En relación con el conocimiento filosófico, podemos detectar algunas de sus características, si hacemos un repaso muy breve de cómo los diferentes pensadores han realizado su trabajo a lo largo de la historia.

Los filósofos, cuando realizan investigaciones para producir conocimientos, no utilizan ningún telescopio, microscopio o aparato de medición. El instrumento básico que requiere el filósofo, y con el cual examina su entorno, es básicamente el razonamiento. Naturalmente que el filósofo debe conocer bien, desde el punto de vista científico, aquello que examina, pues su interés es ir más allá de lo que explica el científico sobre los fenómenos observados. Eso es lo que hacen los filósofos de la ciencia: examinan las formas metodológicas con las que la ciencia construye sus leyes, revisan las posibles consecuencias del uso tecnológico de las diferentes ciencias y sus implicaciones éticas, por señalar un ejemplo.

El trabajo filosófico es un trabajo en que la actividad racional juega un papel de suma importancia, ya que cuando los filósofos generan nuevas ideas, lo hacen después de haber analizado y criticado no sólo su pensamiento sino también el de otros filósofos y científicos tanto anteriores como contemporáneos.

El análisis y la crítica son dos herramientas metódicas que tiene el filósofo para producir conocimientos.

Mediante un buen análisis podemos darnos cuanta de cómo se han ido desarrollando los razonamientos (tanto los nuestros como los de los filósofos). Esto nos permite detectar fallas y contradicciones en nuestras explicaciones.

Mediante la crítica refutamos dichas fallas y contradicciones, y proponemos su superación. Por la crítica, el filósofo busca conocer las concepciones imperantes en determinada sociedad, siendo una de las diferencias entre el científico y el filósofo la manera de abarcar los fenómenos.

El primero (científico), selecciona los fenómenos y su objeto de estudio, el químico estudia los cambios en la materia y la energía, el biólogo a los seres vivos, etc. Por su parte, el filósofo estudia los fenómenos como totalidades; busca entender sus relaciones, por ejemplo, entre la ciencia, el arte y la tecnología, o la utilidad del método en las diferentes disciplinas científicas, etcétera.

La mayoría de los filósofos están de acuerdo en aceptar que, aun cuando los problemas señalados soliciten explicaciones que tienen que ver con objetos o procesos que realmente existen, la Filosofía no va a tener como objeto de estudio los hechos, de manera en que los científicos se ocupan de ellos o de modo en que el conocimiento común los aborda.

La filosofía se ocupa de objetos que en muchos de los casos son abstractos, esto es, de objetos a los que no podemos conocer por la vía estrictamente sensorial (utilización de los sentidos). Así, pues, la filosofía presenta la característica de conocer objetos que son abstractos (no sensoriales), sobre los cuales intenta establecer características universales.

Pero no solamente eso: la filosofía se constituye como un conocimiento de carácter universal en cuanto que clarifica “conceptos” que son utilizados tanto en la vida cotidiana como en diferentes campos del saber. En este caso tenemos conceptos tales como “creer”, “conocer”, “saber”, “verdad”, “teoría”, entre otros. Podemos decir, finalmente que todo el estudio que hemos realizado en este curso sobre el conocimiento, ha sido de alguna manera filosófico, pues hemos tratado de estudiar el tema de manera global, examinando todos sus posibles ángulos, hasta acabar con las características de los tres principales tipos de conocimiento, al menos para nosotros en este momento.